¿QUÉ TAN IMPORTANTE ES EN LA ÉPOCA POSTCOVID CONTAR CON UNA ADECUADA GESTIÓN DE RIESGOS?

Hoy, los riesgos emergentes representan una gran amenaza para las organizaciones y lo serán aún más en la medida en que sigan generando situaciones como la pandemia del COVID-19. Por ello, en esta época pandémica y en una época postCovid, contar con un programa de gestión de riesgos exitoso será, además de esencial, un factor determinante de valor para las organizaciones.

Aunque ya, desde fines de 2003, se reportaban en Asia brotes de gripe aviar en humanos que advertían que, de propagarse esta enfermedad, desataría una pandemia que, por lo menos, afectaría a una cuarta parte de la población mundial y que la economía se precipitaría hasta el borde de la parálisis, estas advertencias se tomaron como premoniciones apocalípticas y muy pocas organizaciones se equiparon con planes de riesgos que le hicieran frente a este tipo de eventos disruptivos.

De hecho, la Encuesta Global de Gestión de Riesgos de Aon, de 2019, deja en evidencia que la enfermedad causada por el SARS-CoV.2 tomó a muchas organizaciones  por sorpresa y pocas eran las estaban preparadas para enfrentar una pandemia causada por un nuevo coronavirus.  ¿Por qué? Por la simple y sencilla de razón de no considerarla un riesgo prioritario dentro de sus planes de gestión de riesgos.

El informe de la empresa global en servicios profesionales de soluciones de riesgos  revela que 82% reconoció que, antes del COVID-19, una pandemia u otra crisis de salud considerable no estaban dentro de la lista de los 10 principales riesgos para su organización.  Es más, en el momento de realizarse la encuesta, el riesgo de pandemia se clasificó en el puesto 60 de los 69 riesgos identificados.

Es cierto que, después de que las amenazas potenciales de la gripe aviar y la gripe porcina retrocedieron, las organizaciones tenían en mente el riesgo de una nueva pandemia. Sin embargo, pensaron que era poco probable que se presentara, por lo que pocas se prepararon para ello o consideraron su impacto y alcance potencial.

¡Craso error! Las consecuencias de esa “miopía” fue que las estrategias de riesgos empresariales y los equipos de gestión no pudieron responder rápidamente a la amenaza de la pandemia y, al momento de presentarse, su infraestructura de riesgo se topó con dificultades para adoptar una respuesta inicial adecuada.

Pero el grado de “miopía” tuvo diferencias por regiones, precisa la encuesta de Aon. Y es que, mientras 30% de los encuestados en la región de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) tenían un plan pandémico, muy similar al 31% de los encuestados de Norteamérica, en la región de Asia-Pacífico (APAC) 52% de los encuestados estaban preparados con un plan pandémico.

La explicación de este notorio rango es muy sencillo: las organizaciones de APAC habían desarrollado planes de riesgos más sólidos para responder a amenazas similares como fue el SARS y la gripe porcina.

Gestión de riesgos en tiempos de Covid

Sin duda alguna, el impacto que ha tenido la pandemia del COVID-19 ha sido tan fuerte, que transformó, en muy pocas semanas y de forma muy profunda, el ecosistema económico y de negocios y, en consecuencia, el panorama de riesgos desde todos los frentes: sociopolíticos, económicos, regulatorios, competitivos, financieros, operativos, de recursos humanos, de proveedores y tecnológicos.

Para afrontar esta crisis, gobiernos y organizaciones adaptaron sus estrategias, implementaron soluciones y pusieron en marcha planes de continuidad, para dar respuesta a las necesidades de empleados, clientes, y grupos de interés. No obstante, la naturaleza no lineal de la pandemia y sus múltiples oleadas hicieron que las organizaciones se situaran en diferentes etapas del viaje, las cuales  Aon clasifica en tres: reacción y respuesta, recuperación y remodelación.

En ese sentido, la Encuesta Global de Gestión de Riesgos y Seguros COVID-19 de Aon, realizada a fines de 2020, indica que,  aunque 80% de los encuestados consideraba que su organización había superado la etapa de reacción y respuesta, todavía había margen para crecer. Esa cifra fue mayor en Norteamérica (89%), y menor en la región de EMEA (73%) y América Latina (74%). Según hace ver el estudio, de las empresas que se encuentran en etapas posteriores, 50% informó que está en fase de recuperación y 30% en fase de reestructuración de su visión, sus prioridades y su negocio.

Hacia la era postCovid: planteando cómo debe ser la gestión de riesgos

Si bien es cierto que de un año a otro se ha avanzado mucho en el combate a la pandemia del COVID-19, sobre todo por la puesta en marcha de planes de vacunación con biológicos de diversos grados de efectividad, también lo es que esta crisis global por lo menos estará impactando a gobiernos y organizaciones durante el 2022.

Por lo pronto, Rory Moloney, CEO de Global Risk Consulting Aon, no duda en que esta pandemia cambiará permanentemente la forma en que operen las empresas. También vislumbra que hay un largo camino por recorrer antes de llegar a la era postCovid, aunque sugiere que, durante ese trayecto hacia la recuperación, las organizaciones tendrían que preguntarse cómo debería ser la gestión de riesgos y la resiliencia en el futuro. En el planteamiento de ese nuevo modelo incluye el uso nuevo y acelerado de la tecnología, la redistribución de recursos, así como la planificación de la fuerza laboral y el replanteamiento del  futuro del trabajo.

Por su parte, Fernando Caballero, Managing Director de Global Risk Consulting Aon España, dice que marcarse planes de acción en el corto, medio y largo plazo en la gestión del riesgo COVID-19 se ha vuelto una prioridad para las organizaciones al quedar demostrado que no es un hecho puntual y concreto en el tiempo. Por lo tanto, plantea que, “desde la perspectiva de gerencia de riesgos, tomar decisiones informadas a efectos de mitigar los mismos y transferirlos en la medida de lo posible, se vuelve más importante que nunca al ser un ‘riesgo de riesgos’ infravalorado hasta ahora y con múltiples implicaciones en las personas y en la actividad económica, que obligará acelerar los procesos de innovación en la industria aseguradora”.

5 puntos clave para reforzar la gestión de riesgos

Ante la presencia de riesgos catastróficos, sean naturales o causados por el hombre como es esta pandemia causada por el coronavirus, hoy es más importante que nunca adoptar un enfoque proactivo en la gestión de riesgos.

Si buscas saber más de riesgos causados por el hombre o antropogénicos, puedes leer: Riesgos catastróficos: el dolor de cabeza de las aseguradoras

La firma de servicios profesionales KPGM plantea algunos puntos clave que pueden ayudar a reforzar la gestión de riesgos tras la COVID-19. ¡Tome nota!

  1. Visión holística de riesgos desde la dirección

El proceso de gestión de riesgos debe ayudar a la dirección y a los órganos de gobierno a disponer de una visión holística de los riesgos más críticos de la entidad que afectan a sus objetivos estratégicos, y que les permita evaluar su conectividad y potencial impacto conjunto en toda la organización.

  • Diálogo constante sobre riesgos emergentes por la dirección y órganos de gobierno

Es necesario establecer un proceso sistémico mediante el cual la dirección mantenga un debate sólido con los órganos de gobierno sobre los principales riesgos, y comprobar si existe un acuerdo entre ellos sobre los riesgos más críticos para la organización. También, los gestores de gobierno deben establecer un proceso para inducir a la dirección y órganos de gobierno a identificar riesgos desconocidos, pero “conocibles”.

  • Gestión de riesgos y planeación estratégica

El proceso de gestión de riesgos de las organizaciones debería dar información estratégica importante sobre los riesgos a largo plazo y no solo centrarse en aspectos operacionales o de cumplimiento. Estos riesgos identificados deberán asignarse a las iniciativas estratégicas más importantes.

  • Indicadores claves para una visión prospectiva del riesgo

Es importante que, primero, la dirección disponga de métricas o señales de alerta que vean hacia el futuro, y que se basen en la vigilancia de las tendencias internas y externas. Segundo que se definan “puntos de activación claros” que indiquen cuándo hay que tomar decisiones y bajo qué circunstancias los ejecutivos pueden “saltarse” esos puntos de activación preestablecidos.

  • Preparación para la gestión de eventos significativos

Aunque no se puede esperar que un proceso sólido de gestión de riesgos permita prevenir y gestionar todos los tipos de riesgos que puedan surgir, las organizaciones que invierten tiempo y recursos en la gestión de riesgos de forma continua están en mejores condiciones de afrontar un riesgo significativo. En tal caso también es importante disponer de un “manual de gestión de crisis” detallado para responder al riesgo desde todas las vertientes.

Sin duda, transformar la incertidumbre en un sistema de gestión medible, dinámico e interconectado exige tiempo, dinero y vigilancia, así como una adecuada y proactiva gestión de riesgos. Este evento disruptivo como es la pandemia del COVID-19 ha colocado a los gestores de riesgos de gobiernos y organizaciones en un punto de inflexión sin precedentes, pero que pueden convertir en una oportunidad única. SINESTRY es un sistema de gestión de siniestros catastróficos que trabaja para tu tranquilidad y seguridad. ¡Conócenos ahora!